Letra

Sevillanas del mariquita

Grandes Éxitos en Vivo Vol. I

¡Manda ya tu formulario! A quién no le va a gustá ser marica voluntario con lo guay que está…

Yo quise ser mariquita para coger depresión.

Para coger depresión y dejar el corazón arrumbao y sin consuelo porque mi única ambición es un cuerpo de modelo.

Y el ansiado bienestar no lo pienso yo buscar en cariño o en valores, que lo suyo es vacilar y dejar que me echen flores.

Aunque siempre compro en Shein, para las fotos Calvin Klein, pose de Don Juan Tenorio. Soy el doble de John Wayne pero con un suspensorio.

Yo quise ser mariquita pa predicar este don.

Pa predicar este don: acercarme a algún gachón y decirle en el oído “Cúchame: soy maricón”. ¡Pataplam! ¡Otro invertido!

He empezao a adoctrinar a los niños del lugar como el líder de una secta y he captado un centenar pa esta liga tan selecta.

Yo era rudo como un buey, más hetero que Milei y en mis centros hubo un quiebro.

Ay, bendito lobby gay, que me ha lavao el cerebro.

Yo quise ser mariquita pa que me dieran plantón.

Pa que me dieran plantón y aceptar con sumisión todo el ghosting de los nenes, que, con tanto fantasmón, ya parezco Iker Jiménez.

Que no se vaya a perder lo bonito de leer “Buah, chaval, es que me encantas.”, que no vuelva a responder y otra vez de pagafantas.

O quedar con un pibón en mitad de un calentón con aquello en su apogeo y que, en vez de su pollón, te comas tú su bloqueo.

Yo quise ser mariquita para trincar subvención.

Para trincar subvención. To los meses trocotrón. Si supiera el mundo entero lo que gana un maricón, no quedaba ni un hetero.

Ya mismito nos harán un descuento en Covirán. Ser bujarra es un negocio. Fíjate en Pablo Alborán, que pidió el carnet de socio.

De un carguito que pillé dinerito me entra en B. El poder provoca enganche. Na más falta, mire usté, que me entre aquí Pedro Sánchez.